A solo días de uno de los encuentros más codiciados del
boxeo entre dos latinos se presentan amenazas. En esta ocasión no son amenazas
de un boxeador a otro, sino que es de los fanáticos que se viven el momento. Así,
lo ha dejado saber Sergio Martínez, quien ha tenido que recurrir a seguridad
especializada luego de ser amenazado y además bandalizaron sus propiedades.
Toda una pena para el boxeo mexicano que cuenta con una amplia fanaticada. Son
pocas las veces que se presenta una situación como esta, lo que quiere decir
que los mexicanos sienten temor al saber que uno de sus ídolos tiene una alta posibilidad de perder su
invicto y de paso perder su fama de buen boxeador.
La
prensa y varios medios deportivos han publicado varios pedidos de paz y
tranquilidad y recordándoles que en este deporte los insultos son parte de la promoción.
No hay razón para tomárselo personal.
Lo más
extraño es que hace un mes, Julio Cesar padre insultó a los puertorriqueños y
no recibió amenazas de ninguna índole. Por lo tanto, no hay razón para amenazar
a un deportista simplemente porque le vas a su rival. Claro está que Martínez
es argentino y que cuenta con poca fanaticada, pero que también pueden hacer lo
propio. Eso no es lo que se desea, pero todo puede suceder.
Los
conocedores del boxeo esperan que los ánimos se calmen y que se presente una
buena demostración deportiva. Recuerden que el deporte es para unir al mundo
y no para separarlo. En esta competencia
todos son ganadores.

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